La compatibilidad entre ambos signos es nula, ni siquiera para una amistad. Leo es un signo de fuego, soñador, ególatra, afectivo y positivo, que necesita relacionarse con otros para sacar adelante proyectos e ideas. Sin embargo, Capricornio es racional, práctico, realista y algo frío a la hora de demostrar su afecto. No se enamorarían jamás y ni siquiera tendrían una pequeña aventura sexual porque no habrá demasiada atracción entre ellos.