La compatibilidad entre ambos signos es bastante baja, dado el distinto enfoque de sus vidas. A Capricornio le gusta avanzar en la vida de forma sistemática, siguiendo planes formulados para evitar sorpresas o imprevistos en su camino. Géminis es todo lo contrario: uno de los signos más impulsivos del Zodíaco, capaz de cambiar de planes todos los días y con serios problemas para cumplir y fijar estrategias y compromisos. Capricornio sigue unas reglas y Géminis las rompe: esto dificultará una relación estable.