Se trata de dos signos que se atraen más por lo que les diferencia que por lo que tienen en común. Tauro es indolente ante las reflexiones de tipo mental, y ese detalle es muy importante para alguien como tú. A ti te preocupa indagar en el porqué de las cosas. En los momentos de crisis, Tauro tiende a hacerse a un lado, e ignorar las razones del conflicto. Intentará poner un parche a la situación sin profundizar en las verdaderas razones que os han llevado a ese punto crítico.