La enorme atracción, fascinación, que demuestra Leo hacia Capricornio, tiene doble dirección, es decir, es igual que la que tú sientes por él. Ellos notan tu personalidad, fuerte, notan tu seguridad y les gusta. A ti, en cambio, te atrae su tranquilidad, que te contagia y que necesitas para amar. Es una unión casi perfecta, que puede con casi todo lo que le acontezca, que supera los problemas que surjan y que se ve como una pareja casi invulnerable. La enorme serenidad de Leo te sirve para que no te preocupe entregarte y disfrutar de una relación en la que el amor es el ganador.