La compatibilidad entre ambos es muy alta, ya que no hay ningún otro signo con mayor capacidad para entender la peculiar personalidad de los Acuario. Es extrovertido y sociable, pero también tiene un lado solitario e independiente, sintiendo en ocasiones la necesidad de estar solo. Esta aparente contradicción supone un problema para muchos signos, pero otro Acuario, lejos de sentirse amenazado o rechazado, comprenderá y compartirá el deseo de soledad que pudiera sentir su pareja.